martes, 16 de junio de 2015

El ecomuseo y el museo comunitario


Las críticas al museo tradicional14 desde la Nueva Museología y la museología crítica han crecido. La aparición de nuevas formas de entender la cultura, el patrimonio (temas que se tratarán más adelante), el uso de las tecnologías y el internet han dado pie a la formulación de propuestas alternativas al museo tradicional, donde se cuestiona el concepto de museo y el de los objetos15 que lo componen. Es importante decir que al igual que el concepto de museo, el de patrimonio cultural es polivalente y depende de la perspectiva a partir de la cual se ha trabajado, y si bien es un tema que apenas en el siglo XX comenzó a robar interés, además de los intelectuales dedicados a su estudio, investigación y salvaguarda se unieron los organismos internacionales (principalmente de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y las mismas naciones, llevando a que el concepto de patrimonio sufriera también varios y diversos cambios. 
Así mismo para fines de este trabajo y en concordancia a una concepción contemporánea de patrimonio, se trabaja desde la perspectiva participativa, que se nota claramente en la construcción del patrimonio desde y por la comunidad, como sucede en el taller que el capítulo tres presenta y que en palabras de Bonfil Batalla refiere a: 
(…) ese acervo de elementos culturales - tangibles unos, intangibles otros- que una sociedad determinada considera suyos y de los que echa mano para enfrentar sus problemas; para formular e intentar realizar sus aspiraciones y sus proyectos; para imaginar, gozar y expresarse. Todo esto teniendo presente que todos los pueblos tienen cultura, poseen y manejan un acervo de maneras de entender y hacer cosas según un esquema que les otorga un sentido y un significado particulares los cuales son compartidos por los actores sociales. El patrimonio cultural no está restringido a los rastros materiales del pasado, sino que también abarca costumbres, conocimiento, sistemas de significados, habilidades y formas de expresión simbólica que corresponden ( Bonfil Batalla, 2004: 31). 
La Nueva Museología y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han tenido como resultado la apertura de nuevos espacios museológicos, y una forma distinta de entender lo museal y al museo. Entre ellas resaltan principalmente el ecomuseo y el museo comunitarioademás de los museos interactivos y museos virtuales.  
Durante los años 60 y 70 a nivel mundial se dio a conocer una naciente corriente de la museología que vino a proponer nuevas funciones y reconceptualizaciones entre ellas la de museo, patrimonio, cultura y comunidad, que marcaron el cambio también en las instituciones culturales. No obstante cultura y comunidad son conceptos complejos, y se trabajarán con más detalle en el capítulo 3. Para entender la Nueva Museología y sus diversos representantes: el ecomuseo y el museo comunitario, resulta importante describir la línea desde donde es tratada a través de este trabajo.  
El concepto de cultura se abre y democratiza, dando espacio a otros planteamientos que hacen referencia a una pluralidad de culturas, que miran hacia los dominados, las minorías y reconoce la existencia de patrimonios y formas de expresión que no se ajustan ni tienen que ajustarse a modelos o estándares universales, lo que permite el reconocimiento de ciertas comunidades hasta ahora abandonadas. 
La nueva museología es algo más que un intento de innovación museológica permanente. Moviliza a quienes abogan por una transformación radical de las finalidades de la museología y, en consecuencia, preconiza una mutación profunda de la mentalidad y las actitudes del museólogo” (Mayrand, 1985: 200).Y se puede definir-de acuerdo con el texto Hernández Como aquella ciencia encargada de desarrollar la vocación social del museo, potenciando su vocación multidisciplinar y sus formas de expresión y comunicación (Hérnadez Hérnandez, 2006:170). 

La función básica del museo, construido a partir de los postulados de la Nueva Museología, es ubicar al público dentro de su mundo para que tome conciencia de su problemática como individuo y hombre social: 

(…) debe propenderse a la constitución de museos integrados, en los cuales sus temas, sus colecciones y exhibiciones estén interrelacionadas entre sí y con el medio ambiente del hombre, tanto el natural como el social. (…) Esta perspectiva no niega a los museos actuales, ni implica el abandono del criterio de los museos especializados, pero se considera que ella constituye el camino más racional y lógico que conduce al desarrollo y evolución de los museos para un mejor servicio a la sociedad (ICOM U. , 31 de Mayo de 1972) 

Además centra sus objetivos en la comunicación, conocimiento, educación y entretenimiento y ya no en la conservación y sacralización. 

Uno de los elementos principales que caracteriza al nuevo museo es que en él se conjugan: territorio, patrimonio y comunidad16a diferencia del museo tradicional cuyos elementos principales de acuerdo con Hernández (2006) son los objetos museales y los especialistas en ellos. Esta nueva manera de trabajar al museo trajo consigo la idea del museo integral, el que forma ciudadanos y transforma socialmente; es un llamado al cambio (a la reflexión) de todos los museos contemporáneos y que no pretende necesariamente la creación de un nuevo tipo de institución, sino la transformación de la presente poniendo énfasis en: la función social que todo museo debe cumplir (DeCarli, 2006: 26). Sin embargo la Nueva Museología se materializó de varias formas entre las que resaltan: el ecomuseo y el museo comunitario. 

El ecomuseo se define de acuerdo a la declaración de Oaxtepec como: un acto pedagógico para el eco-desarrollo17. Nace en Francia en 1971, y son Hugues de Varine Bohan y Georges Henri Rivière quienes lo proponen por primera vez, este último lo caracteriza como: 
  • Un instrumento que un poder público y una población conciben, fabrican y explotan conjuntamente. 
  • Un espejo en el que esa población se mira, para reconocerse en él, donde busca la explicación del territorio al que está unido, junto al de las poblaciones que la han precedido, en la discontinuidad o la continuidad de las generaciones. Un espejo que esa población presenta a sus huéspedes, para hacerse comprender mejor, en el respeto a su trabajo, sus comportamientos, su intimidad. Una expresión del hombre y de la naturaleza. 
  • Una expresión del tiempo que juega, en este caso, un papel de información y de análisis crítico.  
  • Una interpretación del espacio. De espacios escogidos, donde el visitante pueda reposar, o caminar. 
  • Un laboratorio, en la medida en que contribuye al estudio histórico y contemporáneo de esa población y de su medio. 
  • Un conservatorio, en la medida en que ayuda a la preservación y a la valoración del patrimonio natural y cultural de esa población. 
  • Una escuela, en la medida en la que asocia a una población con sus acciones de estudio y de protección, en la que incita a un mejor análisis de los problemas de su propio futuro. 
  • La cultura que ellos invocan hay que entenderla en su sentido más amplio, al tiempo que se consagran a dar a conocer la dignidad y la expresión artística de las diversas capas de población de las que emanan las diferentes manifestaciones. 
  • En el ecomuseo la diversidad no tiene límites, da cuenta de las diferencias existentes. 
En los países latinoamericanos comenzaron a surgir los primeros museos comunitarios y escolares. En México éstos tuvieron un especial auge y fueron representantes de la Nueva Museología latinoamericana en el resto del mundo. De acuerdo con el Manual para la creación y desarrollo de museos comunitarios de Teresa Morales y Cuauhtémoc Camarena (2009)un museo comunitario es creado por un grupo social que comparte una identidad principalmente territorial, es una herramienta para afirmar la posesión física y simbólica de su patrimonio, a través de sus propias formas de organización, un espacio donde los integrantes de la comunidad construyen un autoconocimiento colectivo, propiciando la reflexión, la crítica y la creatividad. Fortalece además la identidad, porque legitima la historia y los valores propios, proyectando la forma de vida de la comunidad hacia adentro y hacia fuera de ella.  
El museo comunitario fortalece la memoria, genera múltiples proyectos para mejorar la calidad de vida, ofreciendo capacitación para enfrentar diversas necesidades, fortaleciendo la cultura tradicional, desarrollando nuevas formas de expresión, impulsando la valorización del arte popular y generando turismo controlado por la comunidad. Además de ser un puente para el intercambio cultural con otras comunidades, que permite descubrir intereses comunes, forjar alianzas e integrar redes que fortalece cada comunidad participante a través de proyectos conjuntos. 
Poco después del surgimiento de la Nueva Museología, y con miras a transformar los museos, pero principalmente a la museología, aparecieron los primeros planteamientos sobre la museología crítica, que defiende al museo como un espacio o medio capaz de producir conocimiento mediante la musealización y la patrimonialización de ciertos elementos de una comunidad, y como una institución que debe fomentar el mejoramiento de la condición humana, así el objetivo fundamental de la museología crítica es el promover una sociedad mejor mediante el estudio y análisis crítico del museo, así como la comunicación del conocimiento del patrimonio y de los pueblos que lo crearon. En este sentido “museología” no sólo incluye a los objetos de museo sino todo el espectro del patrimonio cultural y natural en su contexto histórico, social político y económico.  

La Nueva Museología propone, aunado a lo anterior, que su función abarque a la institución y sus contextos: político, social y económico, es decir, entender el fenómeno museológico como un proceso que implica una construcción social, y que ha tenido cambios como consecuencia de las políticas culturales a partir de las cuales se entiende la idea de museo, lo que significa que derivan de conceptos en torno a la naturaleza o el patrimonio transformados históricamente. 

lunes, 15 de junio de 2015

¿Qué es un museo?

Los museos son instituciones complejastanto como las sociedades que los construyen. Aunque a primera vista nos parecen profundamente tradicionales e inamovibles, que se han configurado de acuerdo a las características y al contexto de la comunidad o la sociedad a la que pertenecen; sus valores, la misión, el concepto y la definición de museo están en constante evolución. 
La palabra museo proviene del griego mouseiones decir, la casa de las musas. Esta palabra se usó por primera vez en Alejandría para nombrar el complejo cultural creado por Ptolomeo II (285 A.C.), lugar provisto de observatorio astronómico, jardín botánico, colecciones zoológicas y la gran biblioteca de Alejandríalugar donde se reunían sabios y filósofos (Hernández Hernández, 2001), sin embargo, en este mouseion no se encontraba el museo encargado de conservar y exhibir, razón por la cual el museo que hoy en día visitamos obedece a razones diferentes a la reunión para la reflexión.  
Las colecciones religiosas y sagradas de los templos de oración en Grecia, como fueron DelfosOlimpia y Efeso, constituyen el verdadero antecedente de los museos tradicionales, teniendo en cuenta que en ellos se conservaban y sacralizaban bellos objetos de adoración a los dioses. Lugares que sirvieron para la oración y también para que el visitante disfrutará de ellos. Rivière (1993) relata que esto los convirtió en los primeros depósitos de obras de arte, ya que se crearon edificios destinados al resguardo de aquellas obras que los templos ya no podían proteger debido al creciente número de ellas, lo que llevó a la creación de espacios destinados únicamente a conservar y guardar dichas obras, y por la importancia de su contenido recibió el nombre de “Thesaurus. A la par de éstos, en Atenas surgen las “Pinakotheke, lugar en el que se conservaban los estandartes, cuadros, tablas y obras de arte de mundo antiguo (Schmilchuk, 1987) 
Fernández (1993) explica que durante la Edad Media, los museos o sus antecedentes fueron producto de los botines de guerra y de las conquistas. La iglesia católica en sus monasterios, los señores feudales y los príncipes comenzaron a formar colecciones particulares donde se resguardaban grandes obras de arte obtenidas por la rapiña durante las guerras, estas colecciones se limitaban para el disfrute de sus dueños y amistades. No es hasta el Renacimiento que encontramos los antecedentes de mayor peso del museo moderno: los gabinetes de curiosidades utilizados principalmente por la burguesía y la aristocracia para guardar pequeñas y raras colecciones tales como: insectos, mapas, piedras preciosas y pinturas con la finalidad de dar a conocer de alguna manera sus posesiones y poder de adquisición similar al de la monarquía, no obstante la verdadera aportación está en la apertura de las colecciones a los investigadores y estudiantes en ciertas épocas del año para iniciar investigaciones y estudios en torno a la biología y la naturaleza ( Fernández, 1993) 
Es en el siglo XVIII cuando se consolida el museo como institución abierta. El gran paso fue resultado de la Revolución Francesa y de la toma del magisterio francés del palacio de Luis XVI. Donde la torre de Louvre se resguarda en la defensa de los tesoros patrimoniales ahí contenidos, hecho que aceleró la creación del primer museo público en Francia, al tomar las colecciones reales y religiosas y hacerlas de propiedad del Estado. Pero la apertura al público general no fue garantía de democratización de la cultura. 
No obstante, para Francisca Hernández (2001) existen dos antecedentes anteriores a la creación del Museo de Louvre, el primero de ellos es la fundación del Ashmolean Museum (1683) de Oxford, cuyas colecciones estaban compuestas de piedras, animales, plantas e instrumentos científicos, lo que hoy en día correspondería a un museo de historia natural, el segundo antecedente (el primer museo de arte e historia aunque no como institución pública) remite a la colección, resultado del descubrimiento de Pompeya Herculanoque consistió en la exposición de bronces, medallas, esculturas y pequeños objetos en las salas de la Villa real de Portici, que aún conserva el rotulo de: Herculanense Museum (1738). 

Ya en el siglo XX, al término de la segunda guerra mundial, comienzan a darse cambios en las necesidades de las sociedades, tomando la educación un lugar fundamental en la construcción de la sociedad, generando así las primeras conceptualizaciones y convenciones en torno al museo moderno, y que tienen como principal representante la constitución del Consejo Internacional de Museos, ICOM, en 1946, institución dedicada al apoyo y formación profesional del museo, quien lo define como: El museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y de su desarrollo, abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y transmite el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y de su medio ambiente con fines de educación y deleite (ICOM, 2012). 

Es aquí donde llegamos a lo que hoy conocemos como museo, cuando termina su tránsito al ámbito público y sus exposiciones comienzan a responder a las expectativas de nuevas capas de la población y nuevos intereses culturales, educativos y económicos,  pasando a ser una institución cultural de masas. No obstante aún en el siglo XXI el museo continúa fungiendo como almacén especializado centrado en el objeto, aún cuando la definición del ICOM presenta una apertura hacia actividades distintas a la conservación,  ya que el problema radica en que éstos continúan girando en torno a los objetos que resguarda, lo que es innegable es la evolución de las funciones del museo que como consecuencia de las necesidades de la sociedad lo han llevado de contenedor a transmisor y educador, dando pie a la aparición de los museos de carácter lúdico y educativo, principalmente en Estados Unidos.